Entre ciclos de tratamiento
Tras la quimioterapia o la radioterapia el cansancio es real. Ahorrarte el desplazamiento permite aprovechar la sesión sin llegar agotada.
Linfedema y edema postquirúrgico
Brazo pesado después de un cáncer de mama, pierna que se hincha tras una cirugía ginecológica, una prenda de compresión que ya no ajusta. Un fisioterapeuta formado en linfedema va a tu casa con todo lo necesario.
La técnica
El sistema linfático recoge el líquido que sobra entre las células y lo devuelve a la circulación pasando por los ganglios. Cuando esos ganglios se extirpan o se irradian, como ocurre a menudo en el tratamiento del cáncer de mama, la linfa encuentra el camino bloqueado y se acumula: aparece el linfedema, una hinchazón crónica que, si no se trata, tiende a endurecer el tejido y a aumentar.
El drenaje linfático manual (DLM) consiste en maniobras lentas, rítmicas y de presión muy suave que estimulan los vasos linfáticos superficiales y redirigen el líquido hacia territorios con ganglios sanos. Se empieza siempre por las zonas proximales (cuello, axila contraria, ingle) para "abrir camino" y después se trabaja el brazo o la pierna afectados. Los métodos más conocidos son el de Vodder y el de Leduc.
El DLM es solo una pieza. La herramienta de referencia para el linfedema es la terapia descongestiva compleja, que combina drenaje, compresión con vendaje multicapa o prenda a medida, ejercicios específicos y cuidado de la piel.
Hay centros que ofrecen "drenaje linfático" para retención de líquidos o para adelgazar. No es lo que hacemos. El drenaje terapéutico se aplica a un edema con causa médica, sigue el mapa de los territorios linfáticos de cada paciente, se acompaña de mediciones y de compresión, y lo realiza un fisioterapeuta. Un masaje enérgico sobre un linfedema puede incluso empeorarlo.
Indicaciones
Por qué en casa
Tras la quimioterapia o la radioterapia el cansancio es real. Ahorrarte el desplazamiento permite aprovechar la sesión sin llegar agotada.
Salir a la calle recién vendada, con el brazo abultado y en pleno verano, es incómodo. En casa el vendaje se pone y te quedas tranquila.
Enseñamos a una persona de confianza a ayudarte con el autodrenaje y el vendaje, que son la clave para mantener el resultado.
Proceso
Revisamos tu historia oncológica o quirúrgica, el estado de la piel y la cicatriz. Medimos perímetros con cinta métrica cada pocos centímetros en ambos miembros para estimar el volumen y la diferencia entre lados, comprobamos el signo de Stemmer y la consistencia del tejido (si deja fóvea al presionar o está fibrosado), y la movilidad del hombro.
Si el linfedema es moderado o importante, se plantean varias semanas con sesiones frecuentes de drenaje y vendaje multicapa de baja elasticidad que llevas puesto entre sesiones, junto con ejercicios con el vendaje colocado.
Cuando el volumen se estabiliza, tu médico prescribe una prenda de compresión a medida. Las sesiones se espacian y tú asumes el autodrenaje diario.
Repetimos las mediciones para detectar a tiempo cualquier aumento y ajustamos ejercicios o frecuencia.
Material y técnicas
Precio orientativo
En la fase intensiva lo habitual son 2 o 3 sesiones semanales de unos 60 minutos, y el bono mensual deja cada una en 70 €. En mantenimiento suele bastar con 1 sesión semanal o incluso cada dos semanas. La sesión suelta cuesta 75 € con desplazamiento incluido.
A domicilio
75€/sesión
Bono mensual
72€/sesión
Bono mensual
70€/sesión
Online
60€/sesión
El desplazamiento está incluido en Pamplona, Barañáin, Zizur Mayor, Cizur Menor, Berriozar, Ansoáin y Mutilva. ¿Vives en otra localidad? Escríbenos y lo valoramos: si hay suplemento, te lo decimos antes de reservar, sin sorpresas. Los bonos se abonan por mes completo.
Para que te hagas una idea
Un año después de la cirugía de mama con vaciamiento axilar y radioterapia, notaba el brazo derecho más grueso y la alianza le apretaba. La medición mostró una diferencia clara con el otro brazo. Hicimos una fase intensiva de drenaje y vendaje multicapa en casa, aprendió el autodrenaje y pasó a una manga de compresión a medida. Ahora mantiene una sesión de control cada dos semanas.
Zonas
Muchas pacientes llegan después de su tratamiento en la Clínica Universidad de Navarra o en el HUN y prefieren no volver a moverse para el linfedema. Atendemos en cualquier barrio y en municipios del entorno; mira los detalles de cada zona:
El linfedema es una de las secuelas del cáncer, pero no la única: el cansancio, la limitación del hombro o la pérdida de fuerza se abordan en la rehabilitación oncológica a domicilio, que se puede combinar con el drenaje en la misma sesión.
Preguntas
El linfedema es una condición crónica y no se cura, pero en muchos casos el tratamiento consigue reducir el volumen, mejorar el tejido y, sobre todo, evitar que avance. La constancia con la compresión y el autodrenaje es decisiva.
En muchos casos sí, pero siempre con el visto bueno de tu oncólogo. Valoramos tu estado general, tus analíticas y si hay riesgo de infección antes de cada fase.
En la fase intensiva se suele llevar casi todo el día, retirándolo para la higiene y antes de la siguiente sesión. Si notas hormigueo, dolor o los dedos fríos o morados, hay que aflojarlo o retirarlo y avisarnos.
El drenaje terapéutico trata un edema con causa médica, se planifica según los ganglios disponibles, se mide y se combina con compresión y ejercicio. Lo realiza un fisioterapeuta colegiado. El de estética busca un efecto de bienestar y no está pensado para el linfedema.
El riesgo es menor que con un vaciamiento axilar, pero no es nulo. Si notas pesadez o cambios en el brazo, una valoración temprana es útil. Cuéntanos tu caso y te orientamos.
Escríbenos con tu informe y te explicamos qué fase de tratamiento encaja contigo y cuándo podemos empezar.