Camina más despacio o arrastra los pies
Pasos cortos, base ancha, se apoya en muebles y paredes por el pasillo. Son indicadores clásicos de riesgo de caída.
Fisioterapia geriátrica a domicilio
Un fisioterapeuta a domicilio en Pamplona que trabaja con tu madre, tu padre o contigo en el sitio donde de verdad se juega la autonomía: el pasillo, el baño, la escalera del portal y el sillón de siempre.
En qué consiste
La rehabilitación geriátrica es la fisioterapia pensada para las necesidades de las personas mayores. Con la edad se pierde masa y fuerza muscular (sarcopenia), el equilibrio se vuelve menos fiable, la marcha se acorta y aparece algo que los familiares notan enseguida: miedo a caerse. Ese miedo hace que la persona se mueva menos, y moverse menos acelera justo la pérdida de fuerza. Nuestro trabajo consiste en romper ese círculo.
No se trata de "hacer gimnasia". Cada sesión tiene un objetivo funcional concreto: levantarse del sillón sin impulso de brazos, ducharse sin miedo, bajar al portal, caminar hasta el centro de salud o volver a ir al mercado. Para eso combinamos fortalecimiento progresivo de piernas y tronco, trabajo de equilibrio estático y dinámico, reeducación de la marcha, ejercicios de movilidad articular y entrenamiento de las transferencias (cama-silla, silla-bipedestación, entrada y salida de la ducha).
A diferencia de una hoja de ejercicios genérica, ajustamos la carga en cada sesión según la fatiga, la tensión o el dolor del día, y subimos la dificultad solo cuando es seguro.
Señales de alerta
Muchas familias nos llaman cuando ya ha habido una caída. Lo ideal es empezar antes, al ver cualquiera de estas señales.
Pasos cortos, base ancha, se apoya en muebles y paredes por el pasillo. Son indicadores clásicos de riesgo de caída.
Tras una caída, aunque no haya fractura, suele aparecer miedo a moverse y la persona reduce su actividad en pocas semanas.
Unos días de cama en el HUN o en otra clínica bastan para perder fuerza. Es el momento de recuperar antes de que se cronifique.
Necesita varios intentos para ponerse de pie, se deja caer al sentarse o evita salir porque el portal tiene escalones.
El dolor articular limita el movimiento y la inactividad empeora el dolor. El ejercicio adaptado suele ayudar a manejarlo.
Sale menos, pasa más horas sentado, se cansa antes. Una valoración objetiva ayuda a saber qué se puede mejorar.
Ventaja del domicilio
Las caídas de las personas mayores ocurren casi siempre en casa: al levantarse por la noche para ir al baño, al girar en un pasillo estrecho o al tropezar con una alfombra. Entrenar en el gimnasio de una clínica no reproduce esas situaciones. En casa, sí.
Método
Usamos la escala de Tinetti (equilibrio y marcha), el Timed Up and Go, la prueba de levantarse de la silla cinco veces, apoyo monopodal y el índice de Barthel para las actividades diarias. Revisamos medicación relevante, caídas previas y el estado de la vivienda.
Objetivos concretos y medibles: "ducharse sin ayuda", "bajar al portal con bastón", "caminar 15 minutos por la Vuelta del Castillo". Nada de metas abstractas.
Calentamiento y movilidad, fuerza progresiva, equilibrio, marcha y práctica de la tarea funcional del objetivo. Controlamos esfuerzo percibido y, si procede, tensión y saturación.
Repetimos las mismas pruebas cada pocas semanas para ver si el plan funciona y ajustarlo. Si algo no avanza, lo cambiamos.
Dejamos un plan breve de ejercicios para los días sin sesión y enseñamos al cuidador a acompañar la marcha y las transferencias de forma segura.
Material que llevamos
Frecuencia orientativa
En la mayoría de casos recomendamos empezar con 2 sesiones semanales durante las primeras semanas, completadas con los ejercicios pautados para casa. Cuando la persona gana seguridad, se puede pasar a 1 sesión semanal de mantenimiento. La duración total depende de la valoración y del punto de partida: no es lo mismo prevenir que recuperar tras una fractura o un ingreso largo.
Los bonos mensuales abaratan la sesión y ayudan a mantener la regularidad, que es lo que marca la diferencia en geriatría.
Tarifas
Desplazamiento incluido en Pamplona y alrededores. Sin permanencia: los bonos se pagan mes a mes.
A domicilio
75€/sesión
Bono mensual
72€/sesión
Bono mensual
70€/sesión
Online
60€/sesión
El desplazamiento está incluido en Pamplona, Barañáin, Zizur Mayor, Cizur Menor, Berriozar, Ansoáin y Mutilva. ¿Vives en otra localidad? Escríbenos y lo valoramos: si hay suplemento, te lo decimos antes de reservar, sin sorpresas. Los bonos se abonan por mes completo.
Ejemplo ilustrativo
Vive sola en un tercero de Iturrama con ascensor pequeño. Tras una caída en el baño sin fractura, dejó de salir de casa. En la valoración, el Timed Up and Go y la escala de Tinetti indicaban riesgo alto de caída. Se planteó un programa de 2 sesiones semanales con fuerza de piernas, equilibrio y práctica de entrada y salida de la ducha, más una revisión de alfombras e iluminación. A las pocas semanas volvía a bajar al portal acompañada, y el objetivo siguiente fue caminar hasta el Centro de Salud de Iturrama.
Dónde atendemos
Iturrama es el barrio más envejecido de Pamplona, con casi cuatro de cada diez vecinos por encima de los 65 años, y San Juan y Azpilagaña le siguen de cerca. Son zonas de bloques de los años 50 a 70, con ascensores estrechos o directamente sin ellos, donde la rehabilitación en casa marca mucha diferencia. En todos ellos trabajamos en la propia vivienda, con el pasillo, el baño y el portal que la persona usa cada día.
También atendemos en el II Ensanche y el resto de la ciudad: consulta toda la información sobre fisioterapia a domicilio en Pamplona.
Servicios relacionados
Si la caída terminó en quirófano, el plan empieza por recuperar la carga y la marcha con andador.
Rehabilitación de prótesis de rodilla y caderaCambios posturales, prevención de úlceras por presión y transferencias seguras con apoyo del cuidador.
Fisioterapia para pacientes encamados y dependientesDudas habituales
Sí. La capacidad de ganar fuerza se mantiene a edades muy avanzadas, aunque el ritmo sea más lento. Lo importante es ajustar la carga a cada persona y valorar antes su estado general. Muchas personas de más de 85 años mejoran su forma de levantarse o caminar con un programa bien dosificado.
Es muy frecuente. Empezamos con ejercicios sentados o con apoyo firme, en su casa y a su ritmo, para que gane confianza antes de retos de equilibrio más exigentes. El miedo a caer también se trabaja: practicar de forma controlada reduce la inseguridad.
Sí, forma parte de la valoración. Revisamos alfombras, iluminación del pasillo y el baño, altura de cama y sillas, y dónde convendría una barra o un asiento de ducha. En el blog tienes más ideas para prevenir caídas en personas mayores.
Se puede trabajar, adaptando las instrucciones: órdenes cortas, ejercicios repetitivos y familiares, y mucha implicación del cuidador. Mantener la actividad física suele ayudar a conservar la autonomía para las tareas básicas el mayor tiempo posible.
No es obligatorio, pero si hay informes recientes (ingresos, cardiología, densitometría) conviene tenerlos a mano en la primera visita. Si en la valoración detectamos algo que deba ver su médico, como mareos frecuentes o dolor torácico al esfuerzo, te lo indicaremos antes de seguir.
Cuéntanos cómo está ahora y organizamos una primera valoración a domicilio, con la familia presente si es posible.