Menos exposición a infecciones
Con las defensas bajas tras la quimioterapia, evitar salas de espera y transporte público es un alivio para muchos pacientes.
Fisioterapia oncológica
Entre consultas, quimioterapia y pruebas, lo último que necesitas es otro trayecto. Un fisioterapeuta a domicilio en Pamplona te ayuda a recuperar movilidad y energía durante y después del tratamiento del cáncer.
Qué es
La rehabilitación oncológica es la fisioterapia dirigida a prevenir y tratar las secuelas físicas del cáncer y de sus tratamientos: cirugía, quimioterapia, radioterapia, hormonoterapia o inmunoterapia. No trata el tumor, pero sí muchas de las cosas que hacen el día a día más difícil: el cansancio que no se va con el descanso, la rigidez del hombro tras una mastectomía, las cicatrices adheridas, el hormigueo en manos y pies o la pérdida de fuerza tras semanas de poca actividad.
Hoy se sabe que el ejercicio adaptado, bien dosificado, es una herramienta útil tanto durante el tratamiento como después. Las guías de las principales sociedades oncológicas recomiendan mantenerse activo en la medida de lo posible. El reto es hacerlo con seguridad, ajustando la carga a los ciclos de quimioterapia, a las analíticas y a cómo te encuentras cada día. Para eso sirve tener al lado un fisioterapeuta.
Trabajamos sobre lo que indica tu oncólogo. Te pediremos los informes y tendremos en cuenta, por ejemplo, las plaquetas bajas, la presencia de un reservorio o catéter, las metástasis óseas o la neuropatía, porque cada una cambia lo que se puede y no se puede hacer.
Cuándo te ayuda
Ventajas del domicilio
Con las defensas bajas tras la quimioterapia, evitar salas de espera y transporte público es un alivio para muchos pacientes.
Planificamos las sesiones según tu calendario de quimioterapia o radioterapia y ajustamos la intensidad a cómo te encuentras en cada fase del ciclo.
Sin trayectos ni esperas, la energía disponible se usa en la sesión. Y en tu entorno, con más intimidad para tratar cicatrices o la zona del pecho.
Cómo trabajamos
Empezamos siempre con una valoración en casa: revisión de informes, goniometría del hombro, medición de perímetros de los brazos o piernas, test de levantarse de la silla durante 30 segundos, fuerza de prensión y, si se tolera, test de la marcha de 6 minutos. También usamos una escala de fatiga para seguir su evolución.
| Momento | Objetivo principal | Qué hacemos |
|---|---|---|
| Antes de la cirugía o del tratamiento | Llegar en mejor forma física (prehabilitación) | Fuerza, capacidad aeróbica y ejercicios respiratorios; explicación de lo que vendrá tras la operación. |
| Postoperatorio inmediato | Recuperar movilidad sin forzar la cicatriz | Movilización progresiva del hombro o la zona operada, respiración y tos eficaz, primeras salidas de la cama. |
| Durante quimio o radioterapia | Mantener la función y manejar la fatiga | Ejercicio suave y frecuente, caminatas cortas, ajuste de la carga según el ciclo y las analíticas. |
| Después del tratamiento | Recuperar fuerza y volver a la vida normal | Programa progresivo de fuerza y resistencia, trabajo de cicatrices, equilibrio si hay neuropatía. |
Cada pocas semanas repetimos las mediciones para comprobar si vamos bien, y dejamos pautas por escrito para ti y para la persona que te acompaña: cómo caminar en los días malos, qué ejercicios hacer con el brazo y qué señales de alarma vigilar.
Técnicas
Llevamos camilla plegable y todo el material. Solo necesitas un espacio libre de unos dos metros en el salón o el dormitorio.
Frecuencia y precio
No hay una pauta única. Tras una cirugía de mama, por ejemplo, suelen ser útiles 2 sesiones semanales durante las primeras semanas para recuperar el rango del hombro. Durante la quimioterapia, muchas personas se benefician de 1 sesión semanal que sirve para revisar y ajustar el ejercicio que hacen el resto de días. Si hay linfedema, la fase de tratamiento intensivo puede requerir más frecuencia durante un tiempo. Lo decidimos juntos tras la valoración y lo vamos adaptando.
Si prefieres empezar con una orientación, también tienes la consulta online de 45 minutos.
A domicilio
75€/sesión
Bono mensual
72€/sesión
Bono mensual
70€/sesión
Online
60€/sesión
El desplazamiento está incluido en Pamplona, Barañáin, Zizur Mayor, Cizur Menor, Berriozar, Ansoáin y Mutilva. ¿Vives en otra localidad? Escríbenos y lo valoramos: si hay suplemento, te lo decimos antes de reservar, sin sorpresas. Los bonos se abonan por mes completo.
Ejemplo ilustrativo
Operada de cáncer de mama con vaciamiento axilar en la Clínica Universidad de Navarra, vive en San Juan, muy cerca de la Avenida de Pío XII. Tres semanas después no podía levantar el brazo por encima del hombro para peinarse y notaba un cordón tirante en la axila. La goniometría mostraba una flexión de hombro muy limitada. Con 2 sesiones semanales de movilización, trabajo del cordón axilar y ejercicios para casa, fue ganando rango de forma progresiva, y aprendió a vigilar los primeros signos de linfedema.
Zonas
Vamos a domicilio en toda la ciudad y en municipios cercanos. Muchos pacientes oncológicos que atendemos viven cerca de los grandes hospitales, en San Juan o en Ermitagaña y Mendebaldea, pero también nos desplazamos hasta Zizur Mayor y Cizur Menor para que no tengas que coger el coche en plena quimioterapia. Para el resto de barrios, incluido el II Ensanche, consulta la cobertura de fisioterapia a domicilio en Pamplona.
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En la mayoría de los casos sí, siempre que se adapte a tu situación y lo conozca tu oncólogo. Ajustamos la intensidad según las analíticas y cómo te encuentres. Hay días en los que no conviene hacer sesión, por ejemplo con fiebre, plaquetas muy bajas o anemia importante, y en ese caso la aplazamos.
Los ejercicios suaves del brazo suelen empezar en los primeros días, según lo que indique tu cirujano, y se progresa al retirar los drenajes y cerrar la herida. El trabajo directo sobre la cicatriz se hace cuando está bien cerrada. Cuanto antes se recupere el movimiento del hombro, mejor suele ir.
Vigilar cambios de volumen o sensación de pesadez en el brazo, cuidar la piel, mantener el ejercicio progresivo y consultar pronto si notas algo. Podemos medir perímetros de forma periódica para detectar cambios a tiempo. Si aparece, valoramos el tratamiento con drenaje linfático manual.
Sí. En esa fase el objetivo es el confort: aliviar el dolor y la rigidez, facilitar la respiración, mantener la movilidad que se pueda y ayudar a la familia con cambios posturales y transferencias. Siempre en coordinación con el equipo de paliativos.
Depende de dónde estén y del riesgo de fractura que indique tu médico. En muchos casos se puede hacer ejercicio adaptado, evitando cargas y movimientos concretos. Por eso necesitamos tus informes antes de la primera sesión.
Escríbenos o llámanos, te explicamos cómo encajar las sesiones con tus ciclos y citas médicas.