Ictus (hemiplejia o hemiparesia)
Tras el alta del HUN o de la unidad de daño cerebral: control de tronco, carga sobre el lado afecto, marcha y uso funcional del brazo.
Neurorrehabilitación en casa
Recuperar el control del cuerpo se entrena mejor donde se vive. Llevamos la rehabilitación neurológica a tu casa en Pamplona y la adaptamos a tu evolución, a tu cansancio y a tu familia.
Qué es
La fisioterapia neurológica trata las alteraciones del movimiento causadas por una lesión o una enfermedad del sistema nervioso central o periférico. A diferencia de una lesión muscular, aquí el problema no está en el músculo sino en cómo el cerebro y la médula lo controlan: aparece debilidad de un lado del cuerpo, espasticidad, rigidez, temblor, falta de coordinación, alteraciones de la sensibilidad o pérdida del equilibrio.
El objetivo es aprovechar la capacidad del sistema nervioso para reorganizarse (neuroplasticidad) mediante práctica repetida, específica y con sentido. En la práctica significa entrenar una y otra vez gestos reales: girarse en la cama, sentarse en el borde, ponerse de pie, dar los primeros pasos, alcanzar un vaso o abrocharse un botón.
En enfermedades progresivas, como el Parkinson, la esclerosis múltiple o la ELA, el enfoque cambia: buscamos mantener la función el mayor tiempo posible, retrasar complicaciones y adaptar las estrategias a cada fase.
Patologías que tratamos
Tras el alta del HUN o de la unidad de daño cerebral: control de tronco, carga sobre el lado afecto, marcha y uso funcional del brazo.
Bloqueos de la marcha (freezing), pasos cortos, giros inestables, rigidez y postura flexionada. Trabajamos con estrategias de pistas externas.
Fatiga, espasticidad, debilidad y ataxia. Dosificamos el esfuerzo para no provocar brotes de cansancio y priorizamos lo que más limita.
Mantenimiento articular, prevención de contracturas, conservación de la autonomía y adaptación de ayudas técnicas en cada etapa.
Transferencias silla-cama y silla-coche, fortalecimiento de lo conservado, control del equilibrio en sedestación y cuidado de la piel.
Equilibrio, coordinación y doble tarea, combinando la parte motora con la atención y la planificación del movimiento.
Por qué en casa
Después de un ictus o en fases avanzadas de una enfermedad neurológica, ir a una clínica supone vestirse con ayuda, bajar en silla de ruedas, buscar transporte adaptado y esperar. Muchas veces el paciente llega agotado y rinde menos en la sesión. En casa ese desgaste desaparece.
Pero hay una razón más importante: lo que se aprende en un gimnasio no siempre se traslada a la vida real. Una persona puede caminar bien entre paralelas y bloquearse al pasar por la puerta estrecha del baño. Practicar en el pasillo de verdad, con el andador de verdad y en la cama de verdad hace que la mejora sea útil desde el primer día.
Además, el cuidador está presente. Le enseñamos a ayudar en las transferencias sin cargarse la espalda, a colocar el brazo afecto en el sillón para prevenir el hombro doloroso y a reconocer cuándo conviene parar.
Proceso
Revisamos informes del neurólogo y del hospital. Medimos con escalas validadas: Berg o Tinetti para el equilibrio, Timed Up and Go y velocidad de marcha, escala de Ashworth modificada para la espasticidad, índice de Barthel para la autonomía y, en Parkinson, apartados motores de escalas específicas.
Empezamos por lo que más pesa en el día a día: quizá sentarse sin apoyo, pasar de la cama a la silla o caminar con trípode hasta la cocina. Cada objetivo se revisa con el paciente y la familia.
Muchas repeticiones de tareas funcionales, alternando con movilizaciones, estiramientos y trabajo específico de la mano o del pie. Ajustamos la intensidad a la fatiga del día.
Repetimos las escalas de forma periódica. Si la evolución se estanca, cambiamos estrategia o te sugerimos consultarlo con el neurólogo o el médico rehabilitador.
Pautas sencillas de ejercicios y posicionamiento, con la cantidad justa para que se puedan cumplir entre sesiones.
Herramientas
Práctica repetida de gestos de la vida diaria, con dificultad graduada: alcanzar, agarrar, levantarse, girarse, caminar con obstáculos.
Trabajo en sedestación y bipedestación, sobre superficies estables e inestables (cojín de equilibrio, esterilla), con y sin apoyo.
Estiramientos mantenidos, movilizaciones, posicionamiento y carga de peso sobre el miembro afecto. Coordinamos con el tratamiento médico si lo hay.
Señales visuales en el suelo, ritmo con metrónomo o música y estrategias de pasos amplios para desbloquear la marcha y los giros.
En casos seleccionados de ictus, fomentamos el uso del brazo afecto limitando la compensación con el sano durante tareas concretas.
Camilla plegable, bandas elásticas, pesas ligeras, pelotas y masillas para la mano. Asesoramos sobre andador, bastón, férulas o grúa si hacen falta.
Ritmo de sesiones
En los primeros meses tras un ictus o un TCE la intensidad cuenta: cuando la valoración lo aconseja solemos proponer 2 o 3 sesiones semanales, siempre complementadas con práctica diaria en casa. En enfermedades crónicas como el Parkinson o la esclerosis múltiple, 1 o 2 sesiones semanales suelen bastar para mantener y ajustar el programa. Cada caso es distinto y la frecuencia se revisa según la evolución y la fatiga.
Precios
El bono de 2-3 días a la semana es la opción más habitual en fases de recuperación activa.
A domicilio
75€/sesión
Bono mensual
72€/sesión
Bono mensual
70€/sesión
Online
60€/sesión
El desplazamiento está incluido en Pamplona, Barañáin, Zizur Mayor, Cizur Menor, Berriozar, Ansoáin y Mutilva. ¿Vives en otra localidad? Escríbenos y lo valoramos: si hay suplemento, te lo decimos antes de reservar, sin sorpresas. Los bonos se abonan por mes completo.
Ejemplo
Alta del Hospital Universitario de Navarra tras un ictus con hemiparesia derecha. Vive en un piso de Ermitagaña con su mujer, que hacía sola todas las transferencias. En la valoración no mantenía la sedestación sin apoyo más de unos segundos y la escala de Berg indicaba alto riesgo de caída. Con 3 sesiones semanales centradas en control de tronco, carga sobre la pierna derecha y transferencias, y con su mujer aprendiendo a acompañarle, a las pocas semanas pasaba de la cama a la silla con supervisión y empezaba a caminar por el pasillo con trípode.
Cobertura
Muchos pacientes neurológicos de la comarca salen del HUN, en el entorno de Ermitagaña y San Juan, y necesitan continuidad en casa nada más llegar. Atendemos en esos barrios y también en municipios como Barañáin, donde los bloques de los años 70 y 80 hacen que salir con silla de ruedas sea una pequeña odisea.
Si vives en otro barrio, consulta la cobertura de nuestra fisioterapia a domicilio en Pamplona y alrededores.
Complementa el tratamiento
Resolvemos tus dudas
En cuanto el paciente está estable y con el alta hospitalaria. Los primeros meses suelen ser el periodo de mayor recuperación, por eso conviene no dejar pasar semanas sin tratamiento. Si ya hace tiempo del ictus, también se puede mejorar función, aunque normalmente a un ritmo más lento.
No modifica la enfermedad, pero el ejercicio específico suele ayudar a mantener la marcha, el equilibrio y la postura, y a manejar los bloqueos. Funciona mejor si se empieza pronto y se mantiene de forma regular, coordinado con el tratamiento que pauta el neurólogo.
Dosificamos el esfuerzo con pausas, controlamos la temperatura de la sala y elegimos el momento del día en el que tienes más energía. Bien planteado, el ejercicio adaptado no suele empeorar la fatiga y en muchos casos ayuda a tolerarla mejor.
Ambos. La función de la mano es clave para comer, vestirse o asearse. Trabajamos alcance, agarre y manipulación fina con objetos de tu propia casa, y te dejamos ejercicios para practicar a diario.
Sí. Revisamos los informes que tengas y, si observamos cambios relevantes (aumento brusco de espasticidad, caídas repetidas, problemas para tragar), te recomendamos comentarlos con tu médico. Puedes enviarnos los informes al pedir la primera sesión.
Valoramos el caso en casa y te proponemos un plan y una frecuencia realistas, sin compromiso de permanencia.